
Recuerdo con añoro un lunes a las 7 de la mañana que buscaba con apuro el salón 101 del pabellón de Comunicación de la universidad, recuerdo al profesor de filosofía general que recordaba al líder aprista cada vez que me llamaba en la lista, las somnolientas clases de Luyo, un docente ya jubilado ahora, que nos entrampaba entre los conceptos de Habermas y Altuser, las temibles clases de la solterona de base 5 en Teorías de la Comunicación, recuerdo mi paso capitaneando la selección de vóley y mi incursión en la política en el tercio estudiantil de la facultad.
Hace algunas semanas viví el ultimo capitulo de toda esa vida llena de experiencias de todo color y sabor, frente a mí, pasaban solo en algunos segundos esa largo camino universitario, mientras los jurados deliberaban mi nota de graduación y yo cigarro en mano buscaba formas en el cielo cusqueño.
Ese jueves mientras ajustaba el nudo de mi corbata y revisaba los detalles de mi exposición, casi sin pensarlo estaba viviendo quizás uno de los momentos más importantes en mi vida. Acostumbrado a la conquista cronología de hechos, sabia que ese día seria mi ultimo día como universitario; todo sucedió según lo planeado, al final de algunas horas de tensión el veredicto fue a favor mío, y luego de la lectura del acta en voz de una agripada secretaria y el saludo protocolar de mis jurados, aun sin creerlo y con las felicitaciones de mis familiares y amigos, entre líneas se escribía el final de mi vida universitaria.
Hoy doy cuenta de que el verdadero reto recién empieza, la independencia toma forma propia y las responsabilidades se acomodan a mis hombros, confieso que no temo esta nueva etapa, confieso también que debí hacer algo mas y sonrió al rememorar esas noches cuando tomábamos la universidad con o sin razón “exigiendo nuestros derechos”, las tardes en el swicher del canal acompañado de alguna fémina en los que los cables y consolas eran los cómplices perfectos de indescriptibles sesiones amatorias, y mis ojos se iluminan al recordar mis amores de facultad y mis amigos de código.
Ahora todas esas vivencias no serán más que historias, pero para mi son el mejor ingrediente de mi vida universitaria, tendré que acostumbrarme a que me llamen licenciado, a pagar pasaje entero, a aumentar la tasa de desempleo del país y sobre todo, que la sombra que dibujaba mi dependencia acaba de terminar al salir este nuevo sol.
Luego escribir mi currículo por una clínica famosa, un hotel de Puno, un paso ligero por la burocracia municipal y varias asesorías de marketing en jardines, restaurantes, fabricas, ministerios, etc, me aventure a la empresa propia, junto con dos amigos antes que socios inicie IdeaT, una agencia dedicada a la asesoría en marketing y comunicación, ahora mi vida sigue el rumbo que proponga mi destino, quizá una maestría o una beca fuera del país, finalmente soy yo, Las, Lascho, el Chato, o para mi madre Luisito; cogí mi teléfono hace poco para sensuar con quien poder compartir esto, y otra vez, nuevamente me encontré conmigo mismo. Sólo me queda escribir un gracias bañado de alguna lágrima a quienes hicieron de este bloggero parte de su vida.
Hace algunas semanas viví el ultimo capitulo de toda esa vida llena de experiencias de todo color y sabor, frente a mí, pasaban solo en algunos segundos esa largo camino universitario, mientras los jurados deliberaban mi nota de graduación y yo cigarro en mano buscaba formas en el cielo cusqueño.
Ese jueves mientras ajustaba el nudo de mi corbata y revisaba los detalles de mi exposición, casi sin pensarlo estaba viviendo quizás uno de los momentos más importantes en mi vida. Acostumbrado a la conquista cronología de hechos, sabia que ese día seria mi ultimo día como universitario; todo sucedió según lo planeado, al final de algunas horas de tensión el veredicto fue a favor mío, y luego de la lectura del acta en voz de una agripada secretaria y el saludo protocolar de mis jurados, aun sin creerlo y con las felicitaciones de mis familiares y amigos, entre líneas se escribía el final de mi vida universitaria.
Hoy doy cuenta de que el verdadero reto recién empieza, la independencia toma forma propia y las responsabilidades se acomodan a mis hombros, confieso que no temo esta nueva etapa, confieso también que debí hacer algo mas y sonrió al rememorar esas noches cuando tomábamos la universidad con o sin razón “exigiendo nuestros derechos”, las tardes en el swicher del canal acompañado de alguna fémina en los que los cables y consolas eran los cómplices perfectos de indescriptibles sesiones amatorias, y mis ojos se iluminan al recordar mis amores de facultad y mis amigos de código.
Ahora todas esas vivencias no serán más que historias, pero para mi son el mejor ingrediente de mi vida universitaria, tendré que acostumbrarme a que me llamen licenciado, a pagar pasaje entero, a aumentar la tasa de desempleo del país y sobre todo, que la sombra que dibujaba mi dependencia acaba de terminar al salir este nuevo sol.
Luego escribir mi currículo por una clínica famosa, un hotel de Puno, un paso ligero por la burocracia municipal y varias asesorías de marketing en jardines, restaurantes, fabricas, ministerios, etc, me aventure a la empresa propia, junto con dos amigos antes que socios inicie IdeaT, una agencia dedicada a la asesoría en marketing y comunicación, ahora mi vida sigue el rumbo que proponga mi destino, quizá una maestría o una beca fuera del país, finalmente soy yo, Las, Lascho, el Chato, o para mi madre Luisito; cogí mi teléfono hace poco para sensuar con quien poder compartir esto, y otra vez, nuevamente me encontré conmigo mismo. Sólo me queda escribir un gracias bañado de alguna lágrima a quienes hicieron de este bloggero parte de su vida.
2 comentarios:
Me encanto tu historia Las, espero que estes bien. Te deseo todo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida Licenciado ;). Cuidate, besitos.
Mili
mi apreciado compa de la fac. comunicación:
Tantos recuerdos trae a la mente esta historia, los partidos interfacus, las exposicioens en clase, lo trabajos de video, las discusiones politicas (cafe extra), fiestas ufff hay tanto... El mas bello recuerdo que uno se lleva son las amistades sinceras, (1 o 2).
Hay!!!recuerdo tus conversaciones sarcasticas sobre las feminas que te merodeaban jajaja. claro y tambien a tu pupilo jajaja, hoy todo un maestro no!!!.
Si, diste un paso muy importante en tu vida, otros ya estaremos pronto en camino colega, y espero tenerte cerca.
Aquella independencia que señalas, aquella que hoy conquistaste, ella ha de ser tu fiel compañera, que te dara criterio antes de tomar una desicion, nunca la pierdas.
Ahora se vienen nuevos retos, algunos de seguro te resultaran una pichanga otros, tomaran su tiempo y dedicacion, estoy segura que conseguiras aquello que te propongas, ya diste el primer paso, recuerdalo.
Mi mas intimo confidente, casi casi un hermano, jajaja. estoy orgullosa de ti. ¿en que momento nos hicimos amigos? no recuerdo, y mejor que sea asi, puesto que no tendra un inicio y por ende tampoco un final.
Te quiero mucho loquito!
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