sábado 26 de febrero de 2011

IN-COMUNICACIÓN


Hace algunos días estuve en Aguas Calientes, un pequeño pueblo de paso obligatorio hacia Machupicchu, caminando por el pequeño y desordenado poblado descubrí que existían tantos restaurantes turísticos y tiendas de artesanías como cabinas de internet públicas, sin más ni más decidí revisar mi e-mail para poder trabajar, y así lo hice; luego de una hora había confirmado los diseños, spot de TV y radio de una nueva campaña publicitaria, redactado las notas de prensa que se distribuirán a cientos de kilómetros y tenido un tiempo para saludar a mis amigos regados por todo el Perú y el mundo por sus cumpleaños y aniversarios.


Mi visita en esta pequeña ciudad de calles solo peatonales y de infinitas escalerillas era exclusivamente laboral, así que tuve que partir al día siguiente, tome el tren hacia un pueblo llamado Hidroeléctrica que me traería de retornó a Quillabamba, lugar de mi trabajo; luego de 3 transbordos y caminar aproximadamente 1 hora por lo interrumpida de la vía, llegue a Santa Teresa (La Convención- Cusco-Perú), mi celular no había dejado de sonar durante todo el periplo, era mi jefe que me pedía la última nota de la revista en la que escribo; sin un papel y lápiz, un puerto de internet y mi laptop eran todas las herramientas que necesitaría, así que inicie un viaje a Libia para conocer los últimos acontecimientos de la caótica situación social del país africano, pues hoy en día las líneas limítrofes sólo existen en los mapas, ingrese a mi cuenta en Twitter y decidí seguir los reportes de la CNN y notas colgadas en la red, escribí un artículo sobre la crisis social causada por la represión gubernamental del gobierno antidemocrático de Muamar Gadafi y los efectos en las economías mundiales, la nota no estaría completa sin una foto que complete la información, así que el blog fue una herramienta útil, finalmente en menos de 1 hora había escrito una noticia de un hecho sucedido a miles de kilómetros con fuentes confiables.


El viaje aún no había terminado pues faltaban un par de horas de viaje así que empecé la travesía a Santa María, último pueblito antes de llegar a Quillabamba, en este lugar la comunicación ya es mejor así que las redes Wifi y servicios de internet satelital son más eficientes, así que usando mi teléfono celular envié un logo que faltaba para la impresión de los nuevos brochures de la empresa que asesoro, y aprobé los banner publicitarios que se tenían que colocar en la vía Quillabamba – Echarate.


Finalmente y luego de una travesía que mas pareció una odisea llegue a mi destino final, ya acomodado en mi escritorio y envuelto por una brisa entre tibia y fría característica de esta época en la selva cusqueña, decidí escribir esta nota y reflexionar sobre estas nuevas modalidades de comunicación y de periodismo; si bien es cierto no hay un contacto directo con el interlocutor (incomunicación) los nuevos canales tecnológicos de la comunicación vienen minimizando las distancia y gradualmente van aplacando, algo más difícil aún, las diferencias culturales de los ciudadanos de la gran aldea; hoy nos adentramos a nuevas formas de comunicación (incomunicación) en la cual reemplazamos la pluma por el teclado y lo que sucede en el mundo se concentran en redes llamadas sociales aunque solo debe ser solo nominal pues prácticamente es el registro de absolutamente todo lo que pasa en el mundo. Hoy el mundo pasa por nuestras Pcs y las puertas del acontecer mundial se tocan con la yema de nuestro dedo índice, hoy las oportunidades del conocimiento están sólo a un clip.

miércoles 1 de diciembre de 2010

Lleva lleva... bajo paradero: destino final

Luego de pasar un fin de semana en el mágico Cusco, y como se había hecho costumbre separe mi pasaje de vuelta a Quillabamba para las 5 de la tarde; degustaba el almuerzo familiar de domingo cuando las llamadas de mis preocupadas compañeras de trabajo me movilizaron para conseguirles un pasaje en el autobús que había separado, para calma nuestra logramos nuestro objetivo y viajaríamos juntos por primera vez… la noticia no me era desagradable así que cogí mis maletas y previo despedida en la puerta de la casa de mis padres con la confusión de abrazos de las sobrinas y recomendaciones de mis padres mochila en mano zafe al terminal terrestre.
No había bajado del taxi cuando mas de una decena de revendedoras de pasajes atacaron el vehículo, la oferta y la demanda desataban una batalla campal en la pista de concreta del paradero informal que seria el inicio del periplo; ya acomodado en mi incomodo asiento un tipo enjuto de jean bailarín y polo desteñido se presentaba como el conductor, su imagen rosaba con la de un pandillero de barrio marginal y entre muchas preguntas y las frases vaticinadoras de mis compañeras empezamos el viaje al destino final.
Habían pasado 15 minutos cuando un movimiento desafiante a las leyes de la inercia y del transito nos regresó al punto de inicio, todos nos preguntamos a coro ¿que pasaba?, ¿porque volvíamos? El silencio se apodero del conductor y en ese momento a más de uno el aviso gélido de la desgracia hizo un leve anuncio… Decidimos continuar; el motivo del retorno, pasaba por una mala coordinación en la empresa de transportes así que luego de más de 30 minutos de retraso finalmente salimos de la ciudad imperial.
La mala noche anterior y el vino de la merienda atacaban mis parpados así que sin mayor resistencia me interne en un profundo sueño, sueño que no recuerdo aun, pero creo que no nada comparable con lo que se venia. La voz aguda y agria a la vez de una vendedora me despertó en Urubamba, un lugar a 1 hora de Cusco, tocaban las ventanas del vehículo en busca que alguien les compre comida y todo lo que ofrecían, junto con compañeras de viaje consentimos comprar el producto bandera del lugar, un rico choclo sancochado presentado en su panca natural junto a un delicioso pero reducido queso andino seria nuestra cena y quizá la ultima.
Salimos de Urubamba, cruzamos Ollantaytambo en medio de una torrencial lluvia y de un paisaje lúgubre satinado por los rayos eléctricos que se perdían entre las montañas de los andes, la carretera se había convertido en una trocha cuando el bus que iba a mas de 100 KM/H se detuvo abruptamente, por segunda vez nadie sabia la razón, pasaron algunos minutos y un agente de la policía de carreteras nos alerto que el bus solo tenia una luz frontal hecho que era altamente peligroso y mas aun con la lluvia torrencial, la calma la puso el conductor quien haciendo uso de una mal ubicada ironía, advertía que no había problema y que sus ojos eran de águila , luego de una transacción económica (coima) con los “hombres del orden” el viaje prosiguió…
La impaciencia se convertía en pánico cada vez que el vehículo hacia piruetas desafiantes , cuando de pronto luego de sobrepasar una mototaxi tuvimos en frente a la muerte, el bus que volaba literalmente estaba a menos de 10 metros de una camioneta, los gritos de los pasajeros junto al sonido del freno del bus se adueñaron del momento, un corriente helada junto al mas sepulcral silencio recorrían nuestros cuerpos y frente a nosotros pasada la vida misma queriendo ser pasado. El bus se detuvo y junto al llanto de muchos y perplejidad de otros, la respiración volvió. Obligamos al chofer a volver a Ollantaytambo y decidimos pernoctar en ese lugar, un vehículo particular vendría a recogernos y eso seria en aproximadamente 5 horas, así que chocolate en mano decidimos esperar apilados en el hall de un pequeño hostal del lugar. Ese tiempo e ayudo a pensar lo cerca que habíamos estado de la muerte, lo rápido que la vida se nos puede ir y la mortalidad de nuestra existencia, llamé a mis padres, amigos y mi novia pues como decían muchas de mis compañeras volvimos a nacer.
Una camioneta vino por nosotros acomodamos las cosas en media de una ligera garua y luego de 4 horas de viaje estábamos de vuelta a Quillabamba y esta vez felizmente puedo escribir esta historia.

miércoles 15 de septiembre de 2010

Desayuno con la suegra

Es una día mas, acabo de llegar a mi oficina ubicada en el tercer piso de un edificio del centro de la ciudad del Eterno Verano, y como se podrán imaginar lo menos que quiero es trabajar y mas aun si falte a la siesta post almuerzo a la que mi cuerpo y kilos de mas están acostumbrados; así que decidí contarles una nueva historia.
Trato de recordar sin éxito cuándo y cómo fue la última vez que conocí a alguna suegra, lo cierto es que estaba frente a la prueba del que todo varón siempre quiere evitar, conocer a la suegra. Pero bueno no había escapatoria, debía conocer al enemigo nº 1 de los hombres; la noche anterior al gran día confieso que casi no dormí… jugaba a ubicarme al otro lado de la orilla (ósea el de la suegra) y saber que me gustaría escuchar, ver y recibir; luego de varias horas de diván decidí una sola cosa, no me importaría nada, seria tal cual soy y si la suegra no me quiere que no me quiera pues maquiné.
Al amanecer sabía que ese era el día, no tenia claro el lugar ni la hora, así que entre papeles, llamadas y visitas al trabajo disipe tal preocupación, eran un cuarto para las 8 de la noche, mi móvil vibraba la llamada de mi novia, conteste con un leve fruncimiento de ojos y temiendo lo que me iba a decir – Luis estoy con mi mami en el Don Carlos …vienes? Trague la noticia, volé al servicio de mi oficina para mojarme el pelo, limpiar mis zapatos y parecer un buen muchacho, hice algunas llamadas y luego de apagar casi como un troglodita mi PC fue al mencionado restaurante.
De camino me imaginaba como seria la suegra, seria una suegra al estilo de doña Treme de Condorito, quizá una abuelita como la de Piolín o me encontraría con la mama de Stifler de American Pie, las entrañas me crujían cuando ingrese al restaurante; cuando de pronto las vi… madre e hija, novia y suegra, esposa y futura abuela, todos los pensamientos antelados desaparecieron, sentí una mirada vigía que recorría todo mi cuerpo, afloje mi corbata y me senté junto a ellas, luego de algunos minutos y tras quedarme sola con ella pues mi novia tenia clases en la Universidad, empezó con mucho tacto el cuestionario de ley, ¿De donde eres? ¿Dónde trabajas? ¿Vives sólo? etc. etc. etc., luego de responder con prudencia y midiendo al limite mis palabras zafé de ese momento, pensé que vendría la gran pregunta (¿Cuáles son tus intenciones con mi hija?) pero no para mi tranquilidad y no es que no quiera nada serio solo que sentí que no estaba preparado para el interrogatorio al cual estaba siendo sometido- espero que sin querer-, decidí acompañarla a su casa y así termine mi primera evaluación.
La cosa no quedaría ahí, unos días después considere como un buen gesto invitarlas a desayunar, solo que no calcule que mi novia no podría, así que nuevamente tendría a la suegra solo para mi, confieso que no fue un alivio pero bueno lo cánones y protocolos me obligaban prácticamente a acompañarla y sobre todo pagar las cuentas; la recogí, compartimos el desayuno y caminamos por la ciudad, conversamos de política, del clima, de comida, de la delincuencia y terminamos el paseo en una heladería: debo confesar que la pase bien, que el miedo de ese encuentro mitificado y extrañamente satanizado no fue tal; por ahora me toca conocerla mas y quizá algún día me diga hijo (jajaja), me voy es hora de trabajar.

jueves 20 de mayo de 2010

El Arte de la Guerra en el amor

El amor se planea….
Una pregunta rodea mis sentidos, le da vuelta a mis miedos y desemboca en mi boca para cuestionarme… el amor se planea?
Acaso cuando llegamos a este mundo calculamos de quien enamorarnos, casarnos; desafiamos al destino y proyectamos una vida feliz o infeliz al lado de la mujer u hombre ideal… les ha pasado acaso que al mismo estilo de Sun Tzu en el Arte de la Guerra todos contamos con una estrategia para resolver cualquier problema. Sino preguntemos a Napoleón, Maquiavelo o Mao Tse Tung , si el famoso libro les ayudo a resolver los entuertos del amor.
27 años no son los suficientes para definirme como ejemplo, pero nunca había tenido tantos argumentos al igual que complicaciones para definir una situación de tal tipología, apegado siempre a lo racional y menos dañino, mis decisiones nunca habían pesado tanto y esta vez no debía ser diferente… pongámoslo así.
Cap. 1. Evaluación.- Casi imperceptible, un motivo que asentaba las coincidencias y arrojaba un gracias al viento
Cap. 2. Iniciación de las Acciones.- Dos copas de vino, una caminata bajo las estrellas y un beso que aun no se borra de mis labios en el banco de una alameda.
Cap. 3. Proposiciones de la victoria y la derrota.- Enemigos ocultos y una estrategia tibia frente a un panorama desconocido
Cap. 4. Disposición de Medios.- Mi única arma un corazón desnudo y arrojado a nuevas experiencias. Sutileza, firmeza, dudas, no queda nada, mi medio eres tú, mi lucha una historia juntos
Cap. 5. Firmeza.- No recuerdo una organización para mi conquista, tus abrazos contagiados de locura son mi fuerza.
Cap. 6. Lo lleno o lo Vacio.- Voy por ti o espero que llegues a mí, la paciencia se derrite frente a una agitada búsqueda que mira al infinito.
Cap. 7. Entrenamiento directo o indirecto.- Mi inteligencia no reviste argumentos para atacar este nuevo desafío, los insumos parecen extinguirse, no comprendo que es lo correcto.
Cap. 8. Los nueve cambios.- He agotado las formas, la planificación parece nunca llegar y una lágrima despierta mi desesperación.
Cap. 9. Distribución de los medios.-Si tuviera que elegir nuevamente mi medio, ese… serias tú, y las dudas parecen desaparecen cuando pienso solo en ti, mis ventajas son unísonas al ritmo de los latidos de mi corazón.
Cap. 10 La topología.- El terreno no es el mejor, quizá otro tiempo y otro lugar seria el escenario perfecto, pero estoy aquí contigo, que debo hacer?
Cap. 11. Clases de terreno.- Desconocido, como hago para saber qué cosas pasan por sus pensamientos y en el silencio las cuerdas de una guitarra me dice que eres mi mujer
Cap. 12. Atacar por fuego.- No quiero incendiar tus emociones, solo dame una pista para dirigir mis fuegos
Cap. 13 La concordia y la discordia.- Aún no conozco este capítulo, la estrategia parece no entregarme proyecciones sensatas…
Ahora puede alguien decirme si el amor se planea, si uno define de quien enamorarse, a veces pasa que toda proyección desaparece con un simple juego de miradas, pueden decirme si hay una estrategia para enamorarse y tener éxito, yo no la encuentro aún, es verídica y comprobable y sin grado de falencia la frase que dice: que debemos obedecer sin quejas a los mandatos de nuestros sentimientos o acaso esta guerra de lo sensato encima de lo emotivo o al revés tiene un ingrediente más… yo no puedo encontrar la estrategia correcta por ahora o quizá más bien no exista, solo te pido que me mandes una señal para al menos saber que mi camino tiene un horizonte.


viernes 14 de mayo de 2010

Conversaciones con Morfeo


Luego de varios días en Cusco había dejado mis recuerdos pegados en el techo de esa noche estrellada de Mayo, y de vuelta a la ciudad del Eterno Verano y después de casi 5 días sin dormir decentemente. Morfeo abraso mis sueños para contarme la siguiente historia…


Había desalojado por completo el paradigma de que el éxito y la felicidad estaban asociados siempre al amor, yo materialista de creación y defensor de la sensatez frente a la emoción, compartía mis noches de tragos con amigos de siempre liderando la política de que las mujeres son muy necesarias e importantes pero no para mi… una coraza del típico macho ocultada lo endeble de un corazón solitario y ausente de emociones…


Pero saben que no todo dura para siempre y como diría esa salsa de barrio todo tiene su final...


Había pasado los últimos 3 meses en Quillabamba, trabajaba en una Cooperativa y era el único en la ciudad que usaba camisa manga larga a pesar de sus 35º de temperatura, de vez en cuando hablaba con mis compinches de juerga y amigos de parrillas de fin de semana en la azotea de mi departamento; esta era una ciudad nueva para mi, sin amigos, sin planes y sin ella hasta entonces…


No recuerdo con seguridad cuando fue la primera vez que hable con ella lo cierto es que la presentaron un 8 de Marzo, “Día internacional de la mujer”, debió haber sido una premonición porque a decir verdad nunca conocí una mujer como ella, hace poco tome por asalto mi timidez, me disfrace de honestidad y le dije vía msm que es una mezcla difícil de encontrar, ella combina belleza, inteligencia y buen humor y eso para mi, que había desahuciado la complementariedad con las mujeres empezaba a complicar mi situación.


El “juego” estaba propuesto, ambos sabíamos lo riesgos de este flirteo, pero creo también que a ninguno nos molestaba la situación, pasaron dos semanas entre mensajes de texto, llamadas por las noches y sutiles miradas esquivas con contenido de deseo. Hace poco la mujer que inspira estas letras visitó mis sueños, se abrigo con mis besos y descanso entre mis brazos… había probado el sabor de sus labios y sentido el olor de su piel… al despertar no hice mas que guardar mi sueño, atesorarlo en mis recuerdos y confesarle en un blog que la quiero mucho.


No se que suceda después, por ahora el prólogo de esta historia terminó y el autor de estas líneas espera escribir los próximos capítulos al llegar la noche y cerrar sus ojos.

jueves 4 de febrero de 2010

El trencito chucu chucu


Sonaba la tercera campanada de la estación del tren en Aguas Calientes (Cusco), y yo presuroso cámara en mano subí a mi vagón, con prisa encontré mi asiento y luego de tomar algunas fotos sacando mi cabeza por la pequeña ventanilla del vagón me acomode en el asiento, los primeros 15 minutos hice un repaso visual por mis compañeras de asiento, cuando recordé haberlas visto el día anterior en el chifa donde había estado.


El chucu chucu del tren sonaba y nos anunciaba que llegábamos a Hidroeléctrica, yo abrí los ojos debido al alboroto desatado en el vagón, cuando invadido por la preguntas de mis acompañantes viajeras empecé a iniciarme como guía de turismo, las preguntas no paraban de invadirme, ¿porque esto?, ¿porque lo otro?, ¿que significaba tal o cual cosa?, en fin… admito que mentí en algunas cosas, siendo sincero en muchas, pero bueno era parte de mantener la conversación, me entere que venían de Lima y que era la primera vez que paseaban por esta parte del Perú.


Luego de algunos minutos y con mas de una cruzada de miradas, mis acompañantes parecían mas que interesantes para una salida nocturna, con mucho tacto empecé a coquetear con una de ellas, a mi descripción particular la más linda e interesada en las explicaciones de su guía de ocasión, las hermanas como se referían una a la otra, eran bastante diferentes para un laso de consanguineidad, pero en fin, eso no me preocupo ese momento, finalmente la conversación, interrumpida por momentos por las preguntas de las mayor de ellas, era muy interesante, hablamos de los lugares para visitar en el sur del país, de la reencarnación y de las religiones, bueno todo normal para mi parecer, había intercambiado mail cuando le propuse vernos al día siguiente (domingo) ella rehusó la invitación de inmediato, cosa que me pareció demasiadamente inverosímil, después de haber platicado como si nos conociéramos hace años, la verdad que a sus palabras: ese día tenia culto, no entendí muy bien el mensaje y el ruido del tren no ayudaba a eso y decidí no preguntar nuevamente.


Estábamos a media hora de llegar a nuestro destino, y mirándome fijamente a los ojos me dijo, me disculpas, metió la mano a su bolso y saco una revista, mi sorpresa desbordó el coche del tren cuando vi el titulo de la revista, se trataba de Atalaya, había pasado mas de 3 horas tratando de flirtear con una testigo de Jehová, empezó a predicarme como ella le denominaba a hablarme de su Dios, la media hora restante se torno una discusión teológica , fue cuando comprendí porque el trato de hermanas con sus acompañantes viajeras y porque el domingo tenia culto; de camino a mi casa con la revista en mano recordé ese refrán que reza: no todo es lo que parece, la próxima vez que conozca a alguien luego de enterarme su nombre preguntare inmediatamente su religión… jajaja.

domingo 29 de noviembre de 2009

Ciudad del eterno verano



Éramos casi 15 universitarios acomodados entre los pasillos de un bus interprovincial que nos llevarían a la ciudad del eterno verano, las 10 horas de viaje eran muy bien entretenidas por la bromas del chato, las historias de lucha del gran Her, acopoque de Hercules, debido a su tamaño y rudeza envidiable a nuestros 19 años; el ron pasaba de mano en mano y el piso no se salvaba de probar su sabor amargo pero suficiente para hacer más corto el viaje.
Llegamos a las 5 de la mañana, una ligera garua nos daba la bienvenida y luego de cobijarnos bajo un árbol de mango nos disponíamos a nuestra aventura convenciana; aguardamos ahí hasta que el sol nos despoje de nuestras prendas mas abrigadoras a la vez que los mosquitos nos recibían desconociendo nuestros repelentes; la noche se aproximaba y era hora de demostrar quién era quién en la discoteca local; habíamos arreglado nuestras vestiduras y conservado en lugares seguros nuestros condones – sabíamos que la noche sería intensa- yo junto a mi mejor amigo decidimos atacar la pista de baile junto a dos chicas locales, para quienes éramos unos asistentes de producción que buscábamos modelos para un programa de TV, la mentira funciono a la perfección, dos horas después teníamos a más 15 veinteañeras en los contactos de nuestros móviles.
Yo decidí dar el siguiente paso, casi sin pensarlo invite a Mayra a que me enseñara la ciudad, la cual aparentemente no conocía, todo salió sin mayor esfuerzo caminamos por algunas plazas cuando la invite a mi hotel, es un decir porque solo habíamos llegado a alquilar la cocina de una casa vacía para acomodarnos ahí los 15 pelagatos, para mi suerte no había nadie aun, nos acomodamos sobre la bolsa de dormir del borracho Richard y luego de varios intentos fallidos por hacerla mía, usa la perfecta frase cojuda que aparece cuando las puertas se nos cierran- no voy a hacer nada que no quieras, déjate llevar- me puse mi polo, di media vuelta en síntoma de desinterés y respire profundamente para demostrar mi aflicción y ocultar mis malas intenciones, de pronto ella me toca la espalda, me pregunto qué me pasaba y me beso, desde ese momento todo se hizo fácil, sus prendas cayeron una tras otra y pude concretar lo que fui a buscar, no demoramos mucho, volvimos a la discoteca y luego de hacer un repaso visual de mis compinches compré dos cervezas heladas y zafé para iniciar una nueva conquista, la historia se repetiría los días posteriores con Jenifer y Karol, lo único malo que la chica de quien conté al inicio había dejado todo mi cuerpo cortado y no precisamente por lo salvaje del sexo, sino porque llevaba una curita en su índice derecho producto de una cortadura anterior, cosa que literalmente dejo todo mi pecho y espalda con rasguños de todo tipo y tamaño, pero mi excusa para las posteriores chicas fueron los mosquitos, jajaja.
La pase muy bien a pesar que casi no comía, nuestra última noche ahí decidimos ir al único burdel de la ciudad para justificar el viaje de los que no habían tenido mi suerte, luego de hacer algunas cuentas decidimos invertir nuestro poco dinero restante en comprar más alcohol y marihuana para saltar en el puente colgante de la ciudad, fue alucinante, por suerte no tuvimos ningún accidente, una torrencial lluvia tropical nos obligo a volver a nuestra cocina hotel, terminamos el poco alcohol que teníamos y alistamos nuestras mochilas para volver a nuestra realidad, nadie nos había dicho que los pasajes de vuelta duplicaban su precio así que volvimos encima de un camión de frutas, volví al Cusco, mi enamorada fue la primera en recibirme y nunca se entero hasta hoy la verdadera historia, hoy no veo a mis aventureros compañeros, mi mejor amigo de quien hable al inicio de esta historia está desaparecido, no hablo con él, ni sé nada de su vida actual, nunca habría vaticinado este final a nuestra amistad, no renuncies a tu entusiasmo y espero cumplas tus sueños, algún día leerás este blog, te deseo lo mejor y ojala seas el alegría alegría de las reuniones.